jueves, 16 de marzo de 2017

No puedo vivir sin ti





Llevas años enrredada en mis manos
En mi pelo, en mi cabeza
Y no puedo más, no puedo más
Debería estar cansado de tus manos
De tu pelo, de tus rarezas, pero quiero más


No puedo vivir sin ti, no hay manera
No puedo estar sin ti, no hay manera
Me dijiste que te irías pero llevas
En mi casa toda la vida
Sé que no te irás, no te irás
Has colgado tu bandera
Ha traspasado la frontera
Eres la reina
Siempre reinarás
Siempre reinarás


No puedo vivir sin ti no hay manera
No puedo estar sin ti no hay manera
Me dijiste que te irías pero llevas
En mi casa toda la vida
Sé que no te irás, no te irás
Has colgado tu bandera
Ha traspasado la frontera
Eres la reina
Siempre reinarás
Siempre reinarás


Y ahora estoy aquí esperando
A que vengan a buscarme
Tú no te muevas
No me encontrarán
Yo me quedo para siempre
Con mi reina y su bandera
Me dejaré llevar a ningún lugar


No puedo vivir sin ti no hay manera
No puedo estar sin ti no hay manera
Me dijiste que te irías pero llevas
En mi casa toda la vida
Sé que no te irás, no te irás
Has colgado tu bandera
Ha traspasado la frontera
Eres la reina
Siempre reinarás
Siempre reinarás


No puedo vivir sin ti no hay manera
No puedo estar sin ti no hay manera
Me dijiste que te irías pero llevas
En mi casa toda la vida
Sé que no te irás, no te irás
Has colgado tu bandera
Ha traspasado la frontera
Eres la reina
Siempre reinarás
Siempre reinarás


Ahaha
Ahaha
Ahaha
No hay manera

miércoles, 15 de marzo de 2017

Los años 80 en 80 películas: Fuego en el cuerpo

Fuego en el cuerpo

Título original: Body Heat
Año: 1981
Nacionalidad: Estados Unidos
Director: Lawrence Kasdan
Guión: Lawrence Kasdan
Música: John Barry
Fotografía: Richard H. Kline
Intérpretes: William Hurt, Kathleen Turner, 
Richard Crenna, Ted Danson, J. A. Preston

Entre la enorme cantidad de hijos de puta que he conocido en mi vida figura un albañil que había sido operario de cinematógrafo. El desgraciado presumía de cinefilia y se avalaba y reafirmaba con ese trabajo, que es como suponer que por conducir un coche ya por ende eres también piloto profesional. En cualquier caso yo charlaba con él porque de algo había que charlar en los ratos muertos, y porque al principio no me parecía tan hijo de puta —hay que decirlo más, es el Alfa y el Omega de la vulgaridad—. Por entonces estábamos en plena transición del VHS al DVD, y yo compraba liquidaciones de cintas en videoclubes a precio de saldo. Le presté a este hijo de puta El hombre que nunca estuvo allí, de los Coen, y le comenté que era una buena muestra de cine negro moderno, y que le gustaría. Él me dijo:
—El cine negro te refieres al cine en blanco y negro, ¿no?
—No, hombre. Me refiero a cine negro —contesté algo perplejo.
—Sí. Tú te refieres al cine en blanco y negro. Sabrás que al cine en blanco y negro también se le llama negro —me aleccionó.
Yo asentí, agotado repentinamente. “La madre que me parió…”, pensé. Se me ocurrió hablarle de Fuego en el cuerpo a ese mamón, comentarle que el negro podía ser también en color, que era un género, no una emulsión de celuloide, pero ¿para qué?, mejor me quedaba calladito y seguía trabajando.

Fuego en el cuerpo era y es cine negro para los que no tenemos ni zorra idea de cine negro. Era perfecta para ese hijo de puta, pero también para mí en mi primera juventud. Abordaba todas las convenciones que parecían mojones indicativos en los clásicos que yo aún no había visto, y que me hacían sentir culpable —todavía hoy, porque el policíaco y el noir no me tiran demasiado— de no haber hecho los deberes. Fuego en el cuerpo llegó a mi vida en una sesión de Sábado Cine, en TVE1. Matty Walker (Kathleen Turner), la lagartija sudorosa, se convertía así en mi primer referente en cuanto a mujeres fatales, Ned Racine (William Hurt) en el pardillo por excelencia y la ópera prima de Lawrence Kasdan —qué debut tuvo— en una de esas películas que me habría encantado dirigir de tener el talento y la oportunidad. Atentos, si la veis por primera vez, al pequeño pero importantísimo papel del gran Mickey Rourke. Y preparad alguna bebida con mucho hielo, porque Fuego en el cuerpo da sed y calor, mucho calor.

lunes, 6 de marzo de 2017

Dime cositas

"Dime cositas", me pidió hoy Erlea. Y yo no supe expresarme bien, no más allá de un "te quiero" y un par de arrumacos.

Pero aquí te puedo decir cositas, cosas que pueden sonarte a repetido, porque ya las he soltado con anterioridad. Sonaré cursi, pero a mi edad ya me da igual parecerlo.

Me haces muy feliz, Erlea. Valoro nuestras tardes y las disfruto como lo que son: cápsulas de tiempo repletas de complicidad, ternura y pasión. El mejor momento del día es cuando te veo llegar por la mirilla, sólo superado por cuando nos tumbamos en la cama y enciendo el proyector para escoger qué película ver.

Te amo.

domingo, 26 de febrero de 2017

Báilame el agua

Báilame el agua.
Úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto.
Sácame de quicio.
Hazme sufrir.
Ponme a secar como un trapo mojado.
Lléname de vida.
Líbrame de mi estigma.
Llámame tonto.
Olvida todo lo que haya podido decirte hasta ahora.
No me arrastres,no me asustes.
Vete lejos,pero no sueltes mi mano.
Empecemos de nuevo. Toca mis ojos.
Nota la textura del calor.
¿Por cuánto te vendes?
Píllate los dedos.
Deja que te invite a un café,caliente,claro.
Y sin azúcar... sin aliento.

martes, 14 de febrero de 2017

Me gustas mucho más...

Me gustas más que David Arquette,
más que Quim Gutiérrez,
y más que Jeffrey Dean Morgan.
Me gustas más que Sam Rockwell,
más que Edward Norton,
y más que George Clooney.
Me gustas más que Jake Gyllenhaal,
más que Christian Bale,
y más que Robert Downey Jr.
Me gustas más que Miguel Ángel Silvestre,
más que Eduardo Noriega,
y más que Álex González.
Me gustas más que Pepón Nieto,
más que Robbie Williams.
Me gustas más que Rodrigo Cortés,
y más que Rachel Weisz.

Me gustas más que Raúl.
Me gustas más que Xabi,
más que Jordi,
que Mauro,
e Israel.

lunes, 13 de febrero de 2017

El rincón de Slobulus


El rincón de Slobulus


Yo creía estar puesto en materia de videojuegos hasta que di con su canal. Slobulus es un jugón desenfrenado que toca todas las plataformas y géneros, aunque prefiera el rol y los juegos de conducción con volante. Sopesando que él tenía once años cuando arribaba en España Resident Evil, sorprende la madurez con la que se enfrenta y analiza juegos que le pillaron muy jovencito, casi un niño, de hecho. Un canal muy recomendable tanto para nostálgicos como para los que quieren estar al día en materia de videojuegos.

Click aquí para ir a su canal.

Un día queda...

Un día, un día queda para volver a sentir tu cuerpo, desnudo sobre mi cuerpo, desnudo, tatuado,
tatuado de amor, de deseo.